
La definición de locura
- María Padrón
- 12 oct 2022
- 2 min de lectura
Todavía soy lo suficientemente joven para acordarme del desastroso juego de playoffs contra Browns, luego de una temporada 2020 en la que los Steelers iniciaron 11-0 y terminaron 12-4 con un equipo que colapsó por decir lo menos y no pudo sostenerse hacia el final. Al cierre de esa campaña, el equipo anunció algunos cambios en el staff y el mismo Mike Tomlin declaró:
“No se puede mantener el status quo y esperar un resultado diferente, esa es la definición de locura”.
El domingo, después de una de las peores derrotas en la historia de la franquicia, el head coach de Pittsburgh anunció que no hará cambios “solo por hacer cambios”. Como aficionada, la pregunta que me surge es ¿Qué tiene que pasar entonces en este equipo para que los cambios que a todas luces son urgentes dejen de verse como un “solo por hacer cambios”?. Me parece que en papel (y en el film) hay muchísimas excusas no solo para cuestionar el desempeño del actual coordinador ofensivo, Matt Canada, sino también para replantearse la idiosincrasia institucional de “promover desde dentro”.

Devin Bush, sackeando a Josh Allen.
Es verdad que los jugadores han tenido errores (sobre todo el cuerpo de receptores, que está retomando esa costumbre de soltar pases), pero, en un análisis más amplio, las fallas están en el coacheo. Sin duda es un roster talentoso y sí, el equipo está en una transición difícil, la de QB, pero cómo explicamos que dos jugadores diferentes han ocupado esa posición y, en cinco juegos, han sido pocos los momentos en los que la ofensiva logra hacer algo diferente, creativo o por lo menos, efectivo. El pasado domingo ni siquiera anotaron TD.
Que el actual QB titular sea novato no es excusa para justificar el lamentable ataque del equipo, al contrario, fomentar su desarrollo debería ser el motivo suficiente para cambiar el esquema y hacer los ajustes necesarios; de otra manera, se va a convertir en un pick de primera ronda tirado a la basura.

Kenny Pickett, QB Pittsburgh.
Del otro lado del balón, la defensa mejor pagada de la liga no está jugando a la altura. Es verdad que ha habido muchas lesiones, pero eso no justifica la falta de ajustes por parte del coordinador Teryl Austin y, sobre todo, que se cometan tantos errores costosos. Aunque es evidente que la ausencia del DPOY TJ Watt ha pesado, en una liga tan competitiva como es la NFL, no se puede depender tanto de lo que un solo jugador aporta.
Tanto Canada como Austin son los nombres que, en mi opinión, se tienen que poner bajo la lupa, pues es a ellos a quienes se les dio la confianza de llevar las riendas de sus respectivas unidades. Si su trabajo continúa sin responder al cargo que ocupan, es momento de buscar otras opciones, de preferencia por fuera, porque claramente lo que se trabaja y promueve “desde dentro” ya no es suficiente para jugar a la altura del estándar, y mucho menos para ganar.

Teryl Austin, Coordinador Defensivo.
Si tienen algún comentario me pueden escribir en mi twitter personal @dummies_nfl

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