
El momento perfecto para ajustar
- María Padrón
- 19 nov 2022
- 2 min de lectura
Para los aficionados de Steelers, esta semana fue de regresos. El primero y más importante, sin duda, fue la vuelta al campo de TJ Watt. Como ya había quedado demostrado en los partidos que se perdió, su presencia le cambia la cara a esta defensiva: permitieron solo 186 yardas totales, además de tener 2 sacks, 2 intercepciones y 1 forced fumble. A pesar de la baja de Minkah, la secundaria alzó la mano y Kazee dio un muy buen partido. Un juego redondo para la parte más sólida de este equipo.
Otro regreso importante esta semana, aunque de carácter más estratégico, fue el regreso al juego terrestre efectivo. En lo que va de la temporada, los Steelers no habían tenido ningún acarreo de más de 20 yardas; en este partido, sumaron 4 que rebasaron esa cantidad y, en total, corrieron para más de 200 yardas. Este regreso es importante porque Najee Harris, que ha estado lidiando con una lesión en el pie, no ha sido tan efectivo esta temporada y había suscitado muchas dudas; sin embargo, la dupla que conformó con Warren el domingo pasado mostró que, con los ajustes necesarios, se puede mantener un juego terrestre efectivo para apoyar a nuestro QB novato en su primera temporada (quien, por cierto, también tuvo una participación importante por tierra).

El último regreso, y quizá el más urgente, fue el regreso a la senda de la victoria. A pesar de que la ofensiva todavía necesita algunos ajustes aquí y allá (#FireMattCanada), el lado positivo es que lograron avanzar con efectividad, consumieron tiempo (con lo que dejaron descansar a la defensa) y están dando destellos de una mejor conexión entre todas las piezas.
Esta victoria, además, marca un hito en la carrera del head coach Mike Tomlin, pues ahora puede presumir de haber derrotado a los otros 31 equipos de la liga, algo de lo que pocos pueden jactarse en una liga tan difícil.

Sin duda, la semana de descanso y algunos regresos importantes le dieron la oportunidad a este equipo de replantearse la temporada. Ahora viene un reto complicado, pues nos enfrentamos de nuevo con Cincinnati, esta vez en casa, en un divisional que puede definir la temporada para nuestro equipo de acero. Ojalá los dioses de la victoria no nos abandonen.



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